mayo 19, 2011
Neurosis
¡Chingue usté a su madre! Usted no me va a decir cómo tengo que hacer mi trabajo. Pinches reporteruchos se creen que son los apóstoles de la democracia, hijos de su puta madre, ¿apoco si son muy defensores del pueblo? No mi cabrón, fíjate que no, ustedes son una bola de hijos de su puta madre culeros que sólo los mueve el dinero y el raiting, nomás quieren tener a la gente pegada a la puta televisión para que se sigan tragando su mierda y comprando sus mamadas.
Y ahora resulta que tú me vas a venir a mí con tus insinuaciones putescas de que soy un dictador, hijo de tu puta madre, escúchame bien cabrón: nadie en este país, desde la revolución, había puesto tanta atención a las demandas de la gente. Pero a huevo, como yo no le beso los huevos ni a los gringos ni al puto rey de España, a huevo que se me viene encima todos los pinches reaccionarios como tú y como tu puto jefe que nomás está viendo como mamar el palo con sus putos comerciales y hacerse más rico evadiendo putos impuestos.
Deveras que qué vergas me saliste, que pinches huevotes como para venir a cuestionarme en cadena nacional; interrogando al Presidente de la República como si fuera yo un ratero cualquiera, ¡son mamadas! Llevo veinte minutos tratando de mandar un mensaje a la nación y tú mame y mame con tus chismes de vecindad. ¿A tí qué chingados te importa a quien me cojo? Porqué ya no hacen reportajes de las comunidades en la sierra? Antes vivían en la miseria y ahora ya tienen sus tierras y viven como la gente, pero eso a ustedes les vale madres, ¿verdad pendejete?
Y toda la gente que nos está viendo, nomás se quedan con la idea de que el Presidente es otro culero más y que nada cambió, pues si cambió, está cambiando, yo no me someto ante su pinche mierda corrupta de televisión y además ya falta poco hijos de su puta madre para que se les acabe la concesión y entonces si van a querer acercarse al gobierno y negociar, pero se van a ir a la verga. Y que lo escuche toda la gente que nos está viendo, de una vez, yo no les renuevo contrato a estos hijos de su puta madre así que disfruten las pinches telenovelas porque son las últimas que se ven en este país.
Paren de mamar con sus pinches noticieros llenos de publicidad y con puras noticias alarmistas y culeras. Se les va a acabar su pinche jueguito, y que me escuche mi gente, los que me eligieron; Ustedes se merecen mucho más que pinches noticieros como este, se merecen periodistas de verdad, noticias que sean de a deveras, basta de sus mamadas. No se puede tomar con seriedad la televisión si te están hablando de que hubo cinco muertos en la guerrilla y luego te ponen un pinche comercial de un osito que se limpia el culo.
Y vendrán los días en que la televisión presentará entrevistas al Presidente que valgan la pena, que me cuestionen, que me critiquen, yo no peleo contra eso. Pero para criticarme se tiene que tener un pinche mínimo de autoridad moral e intelectual, los periodistas no deben ser pinches chamacos pendejos, hijos de papi que nunca han servido a nadie, mucho menos al pueblo. Porque eso es lo que haces pinche burguesito mierdero, se supone que deberías servir al pueblo y no a los pinches intereses de tu patrón, este es un medio de comunicación social que es propiedad de la Nación y te damos chance de que estés aquí de merolico, pero en cuanto quiera la gente te quita, pendejete.
Chingas a tu madre, tú y tu productor, y el dueño del canal y todos los que hacen posible que esta basura siga enfermando al pueblo, y chinguen a su madre también todos los que defienden a las televisoras y sepan que la gente solamente ve su porquería de televisión porque no tienen más opciones, pero esto se tiene que terminar, en mis manos está y ya me tienen hasta la madre de aguantarlos, ¡chinguen a su reputísima madre!
El foro de televisión quedó en silencio mientras la transmisión, en cadena nacional mostraba la imagen del Ciudadano Presidente arrancándose a jalones los cables del micrófono que antes decoraba discretamente su solapa. Los asistentes y guardaespaldas entraron a cuadro para ayudarlo mientras que él, con manotazos desesperados, los ahuyentaba. Los camarógrafos enfocaron, a pesar de su miedo, la imagen presidencial, al no saber qué hacer, el director de cámaras dejó seguir la transmisión hasta que el líder del Ejecutivo se marchó del foro escoltado por su séquito.
Silencio sepulcral, silencio funerario en vivo y en directo para el joven periodista que, anonadado y boquiabierto, no acababa de entender lo que había sucedido.
Silencio, y después, comerciales.
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4 comentarios:
Interesante... ¿veracidad, verosimilitud? Me gustaría ver eso en vivo, por morbo claro y porque tal vez y sólo tal vez sería el reflejo de una sociedad que despierta.
Pero que barbaridad...cuánta groseria...Jovencito debería usted de aprender a expresarse...Critica una cosa y usted no pone el ejemplo para manifestarse...Hay maneras. Del mensaje estoy de acuerdo.
De acuerdo con EL ANONIMO del 4 de junio. No hay necesidad de tantas y tantas palabrotas.
Que lástima que mi madre interfirió en esta cadena de comentarios porque estaba a punto de soltar otra retaila de groserías bien groseras para la anónima que tiene una deficiencia en la capacidad de entender una ficción y que el que habla no era un servidor sino el propio personaje que, además de ser neurótico és bastante mal hablado. Un acto tan moralino deja ver su angelical hechura. Aunque me critiquen sin razón, bienvenidos todos los comentarios!
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